Luces y sombras

02/Dic/2016

La República, Por: Alberto Couriel, Analista

Luces y sombras

Benito Roitman nació en Uruguay y es
residente en Israel. Tiene una vasta experiencia profesional en el campo de la
economía política en América Latina y continúa trabajando en este campo como
asesor para ministerios.
La experiencia de Benito incluye la
planificación y evaluación de proyectos de inversión y la política económica de
gobiernos. Ha ofrecido servicios de consultoría en América Latina y ante las
Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la
OPS.
Una vasta gama de sus trabajos sobre
política económica, inversión y empleo fueron publicados por la CEPAL, la
revista americana latina CIDE y por Aurora, semanario en español de Israel.
Benito Roitman tiene un título de Postgrado
en Economía en la Universidad de Harvard.
“Crónicas
de luces y sombras. Israel 2006-2015” es un libro recientemente publicado en
Uruguay de Benito Roitman, destacado economista uruguayo de larga trayectoria
en América Latina, ahora residente en Israel, y muy querido amigo. El libro
está basado en artículos que el autor publicó en el Semanario Aurora, muy bien
escrito, muy cuidado y con cierto grado de unidad.
Pese
a que está centrado en temas económicos y sus consecuencias sociales, con
trasfondos políticos, se lee con mucho interés como si fuera una novela. En
realidad, el economista se transformó en escritor. Nos da una mirada distinta y
para nosotros novedosa sobre la realidad de Israel. Sin perder de vista el tema
de la paz y la seguridad, nos muestra una visión progresista y crítica sobre
dicha realidad.
Los
temas económicos son tratados con una mirada que atiende siempre sus consecuencias
sociales y el trasfondo político. Ello permite interpretaciones más certeras.
Tiene una visión de la totalidad, incluyendo la situación internacional que
también analiza con profundidad.
El
análisis económico se realiza con información oficial y se manifiesta como
partidario del enfoque estructuralista que caracterizó al pensamiento de la
Cepal sobre América Latina. Muestra a Israel como un país con escasez de
recursos naturales, que obliga a especialización exportadora, pero teniendo
heterogeneidad estructural, o sea sectores de alta tecnología y productividad y
de baja tecnología.
Sin
desconocer los grandes avances del pasado, con grandes avances tecnológicos en
los campos económicos y militares, con fuerte Estado de Bienestar, con muchos
premios Nobel y el 55% de sus exportaciones industriales que corresponden a
rubros de alta tecnología, es muy crítico del modelo vigente en la actualidad.
Lo
caracteriza como un modelo neoliberal por las importantes privatizaciones de
empresas públicas, por la inequidad tributaria, por la caída de muchos
beneficios sociales, por el propio descenso del gasto público sobre el PBI y la
pérdida de fuerza del Estado de Bienestar.
Se
supone que el libre juego del mercado resuelve todos los problemas económicos y
sociales, por lo que las propuestas económicas implican una reducción
significativa del papel del Estado, como se caracteriza a los modelos centrados
en la concepción neoliberal.
El
autor pone mucho énfasis en las consecuencias sociales del funcionamiento del
modelo económico y de las propias propuestas de política económica, donde la
preocupación por el déficit fiscal y la inflación siempre se ubican en el
primer plano con alta prioridad.
En
materia social el autor destaca el avance de la concentración del poder
económico, la estabilidad en el tiempo de los salarios reales, el mantenimiento
de la pobreza, en alrededor del 24% de la población, y destaca que Israel tiene
una de las distribuciones más regresivas del ingreso con respecto a los países
de la OCDE. Destaca la relevancia de la situación internacional, pero sobre
todo las características del modelo económico vigente como causa central de los
distintos problemas sociales.
En la
última parte del libro, hay mucho análisis del ámbito político en el que el
autor se manifiesta muy crítico de los últimos gobiernos de Israel encabezados
por Netanyahu, no sólo por el funcionamiento económico y social, sino también
por sus actitudes políticas respecto al conflicto con Palestina y con el mundo
árabe.
Plantea
que el gobierno israelí prioriza la sobrevivencia de la situación actual, que
no tiene nuevas propuestas lo que hace dudar de la imprescindible necesidad de
llegar a acuerdos sobre la base de dos Estados para dos pueblos. El autor es
muy crítico de la vida política israelí en la que los temas de seguridad
dominan a los partidos políticos en sus campañas electorales. Marca con mucha
nitidez que los problemas económico-sociales no se debaten.
Incluso
es crítico de los partidos de izquierda que no presentan propuestas sobre los
grandes temas económico-sociales. Uno se pregunta, ¿a quién beneficia el
tiempo? Unos dicen que a los pueblos árabes por un tema demográfico, ya que hoy
más del 50% de los niños que viven en Israel son de origen árabe. Otros dicen
que favorece a los inteligentes, a los que siguen avanzando en conocimientos y
en high tech.
En
esencia, el autor es muy crítico del modelo económico, de las políticas
neoliberales, de la construcción de asentamientos en territorios ocupados y en
parte, responsabiliza al gobierno de Israel por la falta de avances en los
acuerdos de paz.
Del
libro surgen algunos elementos relativamente novedosos para un lector
latinoamericano. El autor relata que el gobierno de Israel hizo un llamado a
licitación pública a consultores privados para elaborar una estrategia de
desarrollo, como si ésta fuera un problema técnico.
Otro
elemento llamativo es la dependencia de la economía de Israel de las
transferencias financieras, como por ejemplo diversos tipos de donaciones que
permiten equilibrar el balance de pagos y que alcanzan a alrededor de 10.000
millones de dólares anuales. El autor se muestra preocupado por la fuerte
presencia de las grandes empresas transnacionales en los rubros de high tech.
En
sus propuestas surge la necesidad de estrategias de desarrollo, con política
industrial, la necesaria intervención del Estado para atender la pobreza y
mejorar la distribución del ingreso. En lo internacional se plantea la
necesidad de alianzas, especialmente con EEUU por su dependencia militar.
Muestra
los errores de la política internacional, en la que Israel pierde imagen por la
propaganda internacional palestina, por la existencia del antisemitismo y por
la actitud del gobierno de Israel que sólo le interesa el apoyo de EEUU. Sin
duda, son imprescindibles los acuerdos, que tengan base social de sustentación,
que en las escuelas no se enseñe sobre odios y enemigos, que se pueda generar
una conciencia de paz mediante la acción de los partidos, de la educación y de
los medios de comunicación. Que haya respeto y tolerancia, principios centrales
de la democracia.
En la
parte final de sus diversos artículos siempre aparecen protestas y propuestas
como una especie de expresión de deseos, porque al autor le duele Israel,
porque allí se fue a vivir por sus convicciones.